Billy tiene un revolucionario mando a distancia intuitivo: tiene forma de un "volante de verdad" que cuando se gira a la derecha o a la izquierda obliga al vehículo a cambiar de dirección. Al acelerar, los faros se iluminan y el motor ruge, mientras que con la marcha atrás las luces traseras se encienden acompañadas por un aviso acústico. Para bebés de más de 24 meses de edad.